Capítulo 1186
—?Ja, ja, ja! ?A qué viene esa actuación? Está ro que estás muerto de pie, así que no sería
imposible que te matara. Además, no soy el único Gran Maestro des Artes Marciales de Alto
Nivel aquí...
Luego de eso,s auras de los otros que rodeaban a Jaime estaron.
Todos ellos eran Grandes Maestros des Artes Marciales de Octavo Nivel, y dos de ellos eran
Grandes Maestros des Artes Marciales de Alto Nivel.
Ante tal alineación, Jaime no pudo evitar fruncirs cejas.
?No tendría nada que temer si mi energía espiritual estuviera al máximo. Incluso si no pudiera
derrotarlos, podría huir con facilidad. Pero ahora, hace tiempo que agoté toda energía
espiritual de mi cuerpo. No hay tiempo para repone, aunque quiera. Me temo que será difícil
lidiar con tantos Grandes Maestros des Artes Marciales de Alto Nivel?.
Cornelio se rio con más suficiencia al notar mirada de Jaime.
—Entrega todos los objetos mágicos que lleves encima y te perdonaré vida. ?También
recuperaste un objeto mágico de Torre Pentacarna? Si no, no se habría derrumbado —
preguntó Cornelio mientras fijaba su mirada en Jaime.
Jaime no respondió. En cambio, observó su entorno, pensando en una forma de escapar.
Sabiendo lo que pasaba por mente de Jaime, Cornelio dijo con frialdad:
—No tienes que aferrarte a esas enso?aciones. Si no entregas los objetos mágicos que tienes,
puedes olvidarte de irte.
Tras reflexionar un rato, Jaime sacó Torre Pentacarna de su anillo.
Sosteniénd en mano, dijo:
—Esta es Torre Pentacarna, que se derrumbó. Sin embargo, no es más que un recipiente.
Los ojos de Cornelio briron en cuanto vio Torre Pentacarna en mano de Jaime.
—Rápido, dám... —instó a Jaime.
Jaimeenzó a caminar poco a poco hacia Cornelio.
En realidad, Jaime no iba a darle a Cornelio Torre Pentacarna. Su intención era tomar a esteo
rehén en cuanto bajara guardia.
En el momento en que mano de Cornelio rozó torre, los ojos de Jaime briron con frialdad, y
agarró mu?eca del primero con un rápido movimiento.
Sobresaltado, Cornelio quiso retroceder, pero era demasiado tarde. Agarrando mu?eca de Cornelio,
Jaime se giró hacia undo para colocarse detrás de él, y luego rodeó el cuello de Cornelio con su
brazo.
La cara de Cornelio cayó de inmediato. No se le había ocurrido que Jaime emplearía semejante truco.
Cuando los subordinados de Familia Ramos vieron eso, gritaron:
—?Deja ir al Se?or Cornelio!
—Puedo dejarlo ir, pero todos ustedes tienen que tirarse al suelo y no se les permitirá moverse...
Ahora que Jaime había ganado ventaja sobre Cornelio, se sintió mucho más rjado.
Los subordinados de Familia Ramos intercambiaron miradas, sin saber qué hacer.
Jaime aplicó un poco de presión con mano, y cara de Cornelio se puso roja, ya que de repente le
costaba respirar.
All text ? N?velD(r)a''ma.Org.
—Estos subordinados tuyos no parecen ser obedientes —susurró Jaime al oído de Cornelio.
En ese momento, Cornelio sintió una inminente sensación de fatalidad. Rápido, gritó:
—?Abajo! Apresúrense y acuéstense.
Los hombres se tiraron rápido al suelo.
—Si no quieres que muera, quédense ahí y no se muevan.
Todavía sujetando a Cornelio, Jaimeenzó a retirarse poco a poco.
Sin embargo, justo cuando estaba a punto de utilizar a Cornelio para huir, un aura senzó
hacia él.
Jaime se apartó de forma brusca sin dejar de sujetar a Cornelio, evadiendo el ataque con
torpeza.
El aura golpeó un árbol cercano y lo partió por mitad en un abrir y cerrar de ojos.
—?Qué car*jos! ?No tienes miedo a morir?
Jaime parecía lívido. No había pensado que los enviados de Familia Ramos se atreverían a
lanzarle un ataque furtivo mientras él seguía teniendo a Cornelioo rehén.
Ejerció aún más presión, haciendo que los ojos de Cornelio se abrieran y enrojecieran.
—?Abajo! ?Todos ustedes túmbense de una buena vez! —gritó Cornelio.
Sin embargo, el dúo que atacó a Jaime no prestó atención a su orden. Se limitaron a decir con
frialdad:
—No trabajamos para Familia Ramos, así que ?por qué habríamos de hacerte caso? Lo único
que queremos es conseguir los objetos mágicos que posee Jaime. Que tú y los demás vivan o
mueran no tiene nada que ver con nosotros.
Jaime se quedó boquiabierto al escuchar respuesta del dúo.