Capítulo 1163
—Si fueran piratas que nunca han hecho da?o a nadie, les perdonaría vida. Sin embargo, son
Cultivadores Demoniacos que han matado a mucha gente. Díganme, ?por qué debería
perdonarles vida? —deró Jaime con frialdad.
—Se?or Casas, lo ha entendido mal. No somos Cultivadores Demoniacos. Nos vimos obligados
a huir de nuestros enemigos y a establecernos en esta i desierta. Nunca he matado a ningún
humano ordinario. Por favor, perdóneme vida, Se?or Casas —protestó Bastián.
—?Me estás acusando de inculparte? —Jaime estrechó mirada.
—Ven conmigo. Vamos a ver cómo de rígido puedes ser.
Dicho esto, Jaime se dirigió hacia eldo suroeste de i.
Bastián y sus subordinados le siguieron. Se puso cada vez más ansioso cuando se dio cuenta
de hacia dónde se dirigía Jaime.
Había muchos esqueletos y cráneos enterrados en esa zona a que se dirigían.
Bastián no podía entender cómo Jaime conocía el lugar en primer lugar.
Su corazón se aceleró mientras seguía a Jaime hasta el lugar donde estaban enterrados los
esqueletos.
Jaime hizo un gesto con mano y atrajo a dos piratas hacia él.
—Aquí estamos. Caven este lugar —les ordenó a los dos piratas.
Los piratas giraron cabeza para mirar a Bastián, pues sólo iban a cumplir sus órdenes.
Estaban dudando cuando Jaime agitó el brazo.
Antes de que los piratas se dieran cuenta de lo que ocurría, sus cabezas ya habían explotado por el
impacto.
Los otros piratas se quedaron boquiabiertos al darse cuenta de lo despiadado que podía ser Jaime.
—?Dos de ustedes, vengan aquí y caven este lugar! —Jaime se?aló a otros dos piratas.
De inmediato, los piratas a los que se?aló se apresuraron a venir yenzaron a cavar el lugaro
les había indicado.
Pronto quedaron al descubierto muchos esqueletos y cráneos.
La creciente energía negativa hizo que temperatura de los alrededores descendiera de forma
drástica.
Un sudor frío resbaló por frente de Bastián al ver los esqueletos desenterrados.
—?Qué otra excusa puedes inventar? —Jaime miró a Bastián con el ce?o fruncido.
Content provided by N?velDrama.Org.
Sus ojos oscuros de obsidiana eran fríos y desprendían un brillo asesino.
Bastián balbuceó:
—Yo... yo... —Se quedó sin pbras.
—Cultivadores Demoniacoso tú merecen morir. ?A cuánta gente has matado? Mira monta?a de
esqueletos. Hay incluso ni?os entre ellos —gru?ó Jaime.
Exudando una inmensa intención asesina, marchó hacia Bastián poco a poco.
Bastián se tambaleó sin cesar hacia atrás. Al final, agarró a Toque Sangriento, que estaba a sudo, y
lonzó en dirión a Jaime.
En respuesta, Jaime agitó mano.
??Bum!?.
El cuerpo de Toque Sangriento estalló en una nie de sangre en el cielo. Bastián tomós
Casas para saltar al océano. Había vivido en i durante a?os y sabía nadar bien.
Jaime observó cómo Bastián saltaba al mar y no fue tras él. El océano era inmenso y sabía que
Bastián no podría escapar ni siquiera después de saltar al mar.
Sin un barco, no había forma de que Bastián llegara a tierra. Jaime giró sobre sus talones para
mirar a los piratas restantes. Estaban aterrorizados y querían escapar. Por desgracia, i era
diminuta y no había ningún lugar por el que pudieran escapar.
Un resndor dorado envolviós palmas de Jaime y se acumuló hasta cubrir toda i.
La sangre brotó des fosas nasales y boca de los piratas a vez antes de que cayeran al
suelo, muertos.
Era imposible que pudieran soportar el poder de Jaime.
Jaime había matado a todos los piratas de i.
Entonces miró al mar y se dio cuenta de que Bastián había desaparecido.
—?Se ahogó hasta morir? —Jaime frunció el ce?o.
Un Gran Maestro Superior no moriría ahogado en el mar tan fácil.
Jaime se preguntaba qué había pasado cuando aparecieron enormes s en superficie del
océano. Toda i tembló bajo fuerza des s.