Capítulo 1154
—?Maldito! Me he esforzado mucho para conseguir mi actual logro durante todos estos a?os.
?Cómo pretendes apoderarte de todo lo mío? —Al momento siguiente, Faustino se puso
furioso ynzó su pu?etazo hacia vio, jurando aniqur a su hermano menor de corazón frío.
Horrorizado, vio se escondió enseguida a espaldas de Timeo. Al mismo tiempo, uno de los
Superiores de los Grandes Maestros que estaban detrás de Timeo se acercó corriendo y le dio
una patada a Faustino.
éste cayó al suelo debido al impacto de enorme patada, y de su boca brotó una sangre
espantosa.
Mirando de manera amenazante a vio, Faustino apretó los dientes.
—?Aunque ahora encuentre mi fin, todo lo de familia Robles no caerá también en tus manos!
Al ver a un Faustino herido tendido en el suelo, vio se movió desde detrás de Timeo con
puro triunfo en su rostro.
—Eso no es asunto tuyo. Para entonces, les explicaré a todos que tu trágico destino es una
tragedia. Después de eso, seguro seré designadoo el nuevo jefe de familia Robles.
Además, sé que tienes unas cuantas amantes preciosas en otros lugares. Después de que te
hayas ido para siempre, puedo ayudar a cuidar de es en tu nombre también.
—?B*stardo! ?Sin duda eres un b*stardo! —en el pico de furia, Faustino temba por todo el
cuerpo. Bocanadas de sangre brotaban sin parar de su boca.
Nunca se le ocurrió pensar que se encontraría en un estado tan patético. Mirando al cielo,nzó
un profundo suspiro.
—Debe ser una retribución...
Perdió cuenta des vidas inocentes que había arrebatado hasta ahora en su vida. Era inevitable
que su atrocidad fuera ve de su éxito actual.
This text is ? N?velDrama/.Org.
Ahora que le tendía una trampa su propio hermano, Faustino no podía evitar pensar que estaba
pagando el precio de lo que había hecho.
—?Mátame! Mátame ahora... —Faustino cerró los ojos. No hay pbras que puedan describir su total
desesperación en este momento.
Timeonzó una mirada en dirión a vio y le entregó una daga.
—?Acaba con él ahora!
Asustado, vio no se atrevió a quitárselo. Sacudió cabeza con frenesí y tartamudeó:
—Se?or Durero, ?no me atrevo a hacer eso!
—Si no acabas con él ahora, implica que no eres fiel a familia Durero. Si es así, ?sólo puedo
matarte! —le amenazó Timeo de manera sombría.
Sintiendo un escalofrío por su espina dorsal, vio no tuvo más remedio que tomar daga de Timeo
con sus manos temblorosas, arrastrándose hacia Faustino.
Cuando vio se acercó, Faustino lo miró de roma feroz. Apretando los dientes, Faustino siseó:
—?B*stardo, te pudrirás en el infierno!
—?Pffff! No vivirás lo suficiente para ver cómo encuentro mi fin —al momento siguiente, vio levantó
la daga para apu?r a Faustino.
??ng!?.
De repente, un sonido crujiente sonó cuando daga en mano de vio estaba a punto de prar
en el cuerpo de Faustino. En una frión de segundo, daga salió despedida de su mano.
vio se quedó petrificado. Mientras tanto, Timeo estaba atónito.
—?Quién es ese?
Los tres Superiores Gran Maestro escudri?aron los alrededores con aprensión.
—Todavía tengo que discutir un trato de negocios con él. No puedes matarlo todavía —Sonó
una voz con intensa frialdad. Al hilo de esto, una figura apareció a vista.
—?Se?or Casas? —El rostro de Faustino se iluminó en cuanto vislumbró al hombre.
Nunca se le pasó por cabeza que Jaime apareciera de repente.
??La estre de suerte sí que me ilumina!?.
Timeo miró fijo a Jaime y preguntó con recelo:
—?Quién eres tú?
—?No lo he mencionado hace un rato? Estoy aquí por un negocio —respondió Jaime con
despreocupación mientras caminaba hacia Faustino y lo levantaba del suelo.
—?Se?or Casas, ha llegado usted en el momento justo! Que por poco me toca —
Desconcertado, Faustinoenzó a tartamudear. Si Jaime no hubiera aparecido a última hora,
se habría convertido en un cuerpo sin vida.
—Estoy aquí por un negocio con usted. Tengo intención de alqur un crucero. Qué
casualidad. —Jaime le dedicó a Faustino una leve sonrisa.
—Se?or Casas, puede informarme en cualquier momento si necesita un barco. Incluso puede
elegir el que quiera. No hace falta que alquile uno —respondió Faustino con naturalidad.
Por el momento, Jaime se consideraba el salvador de Faustino. Por lo tanto, ni siquiera se lo
pensaría dos veces para dejar que Jaime se quedara con todass naves, y mucho menos para
dejarle usar alguna.