Capítulo 987
Capítulo 987 Tú ganas esta vez
Después de matar a Kristoff, Jared saltó a bata y persiguió a los dos Grandes Maestros de Artes
Marciales de familia Shalvis.
Los Grandes Maestros de Artes Marciales vieron cómo mataron a su empleador y lo agresivo que
parecía Jared cuando atropelló. Eso los asustó tanto que querían darse vuelta y correr.
Content held by N?velDrama.Org.
Desafortunadamente, eran demasiado lentos. Las manos de Jared briban con una tenue luz dorada.
Con una energía espiritual increíblemente poderosa enroscándose a su alrededor, Jarednzó ambos
pu?os, enviando dos bs de luz dorada que incluso el ojo desnudo podía ver.
Asío así, mató a los dos Grandes Maestros de Artes Marciales de familia Shalvis. Ni siquiera
dudó.
Para entonces, Edgar y Howard ya se habían separado. La expresión del primero empeoró después
de presenciar el asesinato de Kristoff.
No esperaba que Jared se recuperara tan rápido de una herida tan graveo esa.
“Jared, ?estás bien ahora?” preguntó Howard. No pudo evitar sorprenderse al ver cómo Jared, quien
estaba gravemente herido hace unos momentos, parecía estar bien ahora.
“Sí”, respondió Jared con una sonrisa.
“Es bueno saberlo. Por cierto, ese hijo de puta intentó aprovecharse de tu estado lesionado para
robarte el cuadro mientras seguías mirando fijamente a tu alrededor. Luchaste muy duro para entrar
aquí, así que no dejes que ese hijo de puta lo tome”.
Howard se?aló a Edgar y siguiónzando pbras insultantes.
“?Oye, Howard Dunn, será mejor que mantengas tu tosca boca cerrada! Esta es una Prueba de
Alianza de Guerreros, y no tiene nada que ver contigo. Así son nuestras res”, rugió Edgar mientras
miraba a Howard.
Jared se volvió hacia Edgar y habló en un tono hdo. “?Es eso así? Bueno, ya ques res lo
dictan, tomaré esta pintura ahora mismo.”
Tan prontoo terminó de har, saltó hacia adnte y recuperó pintura en cuestión.
La expresión de Edgar se oscureció cuando vio a Jared tomando pintura. Desafortunadamente,
Jared obviamente era más fuerte, así que no había nada que Edgar pudiera hacer. No puedo creer
que Howard rompieras res y ayudara a Jared.
“Jared, será mejor que me entregues esa pintura, o no dejarás esta tumba antigua en una s pieza”,
amenazó Edgar.
Sus ojos ardían de rabia mientras miraba directamente a Jared.
“ro, ven y quítamelo… si tieness agas para hacerlo”.
Jared extendió su mano, cual sostenía pintura, pero Edgar no se atrevió a toma.
“Bien. Ganas esta vez, pero solo espera…”
Después de decir eso, Edgar sacó a sus hombres del lugar.
“Tienes que tener cuidado, Jared. Los miembros de Alianza de Guerreros en Jadeborough son
todos extremadamente mezquinos y seguramente vendrán por ti ahora”, recordó Howard
amablemente.
“Gracias, Howard. Seguramente lo tendré en cuenta”, respondió Jared mientras sonreía.
“Sabes, esta tumba es enorme y tiene una matriz arcana tan poderosa que protege. ?Podría todo
eso realmente ser solo para una pintura? Eso parece un poco extremo, ?no? ?Crees que tal vez haya
otros pasajes ocultos dentro de esta tumba? preguntó Howard en un tono confuso.
Estamos en una tumba antigua, ?y lo único que hay aquí es una pintura? ?No es raro? ?No debería
haber al menos un ataúd en alguna parte?
Howardenzó a escanears paredes, pero no pudo encontrar ningún disparador o pasadizo
oculto.
Jared también pensó que eso era raro. ?Por qué construir una tumba tan grande solo para una
pintura? Tiene que haber algo más escondido aquí. Nos falta algo…
También ayudó a buscar en tumba, pero no había ningún mecanismo en absoluto. Dicho esto,
cuando Jared colocó su mano en una sión particr de pared, sintió un peque?o temblor.
Rápidamente acercó su oído a esa pared y escuchó atentamente. ?Soy solo yo o es el sonido del
agua salpicando?
“Howard, ?puedes oír el sonido del agua salpicando?” preguntó Jared.
“?Salpicadura de agua?” repitió Howard. Pegós orejas a pared, pero luego negó con cabeza.
“No puedo oír nada”.
Jared frunció el ce?o. Su audición era anormalmente buena, por lo que era posible que escuchara algo
que otros no podían.
Se quedó mirando pared de iolita por un momento antes denzar un pu?etazo.