Capítulo 8
Capítulo 8
—?Doctor mgroso, por favor tómameo tu aprendiz!
Justo después de har, Jonatan hizo una reverencia a Jaime.
Boquiabierto en respuesta, Jaime se dio cuenta de que ya no le quedaba energía. En cuanto a
Josefina, miró desconcertada a Jonatan.
—Doctor Rodríguez, ?qué estás haciendo? Mi papá ni siquiera se ha despertado todavía.
Josefina no entendía por qué Jonatan se dirigía a Jaimeo un médico mgroso cuando su padre
aún estaba inconsciente.
—Se?orita Serrano, probablemente no sepa que este caballero acababa de aplicar Aguja de
Resurrión del Alma, que es capaz de revivir a un hombre muerto. ?Por lo tanto, el Se?or Serrano
estará bien! —explicó Jonatán.
—?él es tan bueno?
Josefina miró boquiabierta a Jaime con incredulidad. ?Si lo que dice Jonatan es cierto, Jaime en
verdad merece su título de Doctor Mgroso?.
—?No puedo creer que en verdad conozcas Aguja de Resurrión del Alma! —Jonatan exmó
con asombro.
La Aguja de Resurrión del Alma era una antigua tica de acupuntura que se había perdido a
través des generaciones. Sin embargo, Jaime no entendía de qué estaba hando Jonatan, ya que
solo lo había aprendido de Daniel.
—Doctor Mgroso, soy el Doctor Jonatan Rodríguez, vicepresidente de Asociación de Medicina
Tradicional de Ciudad Higuera. He leído sobre esta tica en algunos libros antiguos y no esperaba
tener el honor de presencia en ión hoy. Por favor, acéptemeo su estudiante.
Con eso, Jonatan se postró frente a Jaime.
Owned by N?velDrama.Org.
Justo cuando Jaime estaba confundido por reión de Jonatan, tos resonó en habitación.
Gonzalo por fin estaba despierto.
—?Padre! —Josefina reionó de inmediato tratando de ayudarlo a levantarse.
Sin embargo, Jaime detuvo.
—Se?orita Serrano, no se supone que deba moverse todavía. Tendrás que esperar a que retires
agujas.
Sosteniendos manos delgadas de Josefina, pudo sentir lo cálido y suave que se sentía. La
sensación repentina se sintióo una sacudida para él. En cuanto a Josefina, e también sintió el
calor de sus manos. Sonrojándose,entó:
—Todo esto es gracias a ti.
Jaime soltó de manera frenética mano de Josefina antes de recuperarse. Con un movimiento de su
mano,s ochenta y una agujas fueron atraídas hacia su palmao si hubiera una fuerza magnética
trabajando.
—Está hecho —informó Jaime a Josefina mientras le devolvías agujas a Jonatan.
En ese momento, Josefina ya no tenía dudas sobre Jaime. Agradeciéndole, ayudó a Gonzalo a
levantarse con los ojos llorosos.
—Papá, ?cómo te sientes? —preguntó Josefina.
—Estoy bien. Me siento bien, para ser honesto. —Gonzalo dejó escapar una leve sonrisa.
Al notar a Jonatan arrodido en el suelo, preguntó con curiosidad:
—?Qué está pasando?
Después de que Josefina rtó cómo Jaime lo había salvado con Aguja de Resurrión del
Alma, Gonzalo quedó asombrado.
Cuando Jaime diagnosticó su dolencia con solo mirarlo, Gonzalo ya estaba impresionado. Sin
embargo, no esperaba que el joven fuera tan hábilo para que el vicepresidente de Asociación
de Medicina Tradicional se arrodira y suplicara que lo aceptarano estudiante.
—Joven, ya me salvaste dos veces. A partir de hoy, eres un benefactor de Familia Serrano.
Cumpliré con gusto cualquier petición que tengas, siempre y cuando esté dentro de mis posibilidades
—deró Gonzalo con resolución.
—Está siendo demasiado amable, Se?or Serrano, ya que apenas hice nada. Además, esta es una
bendición que se merece por toda caridad que ha hecho.
Después de dar una respuesta cordial, Jaime cambió de táctica.
—Aunque usé Aguja de Resurrión del Alma para salvar su vida de manera temporal, aún morirá
dentro de tres meses si no se trata su dolencia.
Habiendo escuchados pbras de Jaime, Gonzalo cayó de rodis.
—Por favor, Se?or, estoy dispuesto a darle todo lo que tengo mientras me salve vida.
Por temor a muerte, Gonzalo ya no se dirigió a Jaimeo un ?joven?. En cambio, lo saludóo
?Se?or?, ya que estaba en verdad preocupado de que Jaime se negara a ayudarlo.
Para sobrevivir, estaba dispuesto a darle a Jaime todos sus bienes. Como el hombre más rico de
Ciudad Higuera, Gonzalo era inimaginablemente rico. En consecuencia, cualquiera sentiría envidia de
Jaime por estar en tal posición.
—Se?or Serrano, no hay necesidad de eso. Estoy obligado a salvarlo después de toparme con usted.
No obstante, hay algunas hierbas raras que necesito, y espero que pueda preparas para mí.
Jaime no podía permitirse el lujo deprar hierbas a Gonzalo. Las hierbas que pidió eran tan caras
que estaban fuera del alcance des masas.
—?Se?or, lo que necesite, solo diga pbra! —Gonzalo asintió de inmediato. Luego, se volvió hacia
Josefina y le dijo—: Josefina, prepara un bolígrafo y papel para escribirlos.
Mientras tanto, Jaime se sintió incómodo cuando Gonzalo siguió mándolo ?Se?or?. Por lo tanto,
sugirió:
—Se?or Serrano, mi nombre es Jaime Casas. Puede marme por mi nombre.
—No puedo hacer eso. Se?or Casas, usted es mi salvador, y Familia Serrano nunca lo olvidará
mientras vivamos.
Dado lo terco que era Gonzalo, Jaime no insistió. En cambio, escribió unarga lista de hierbas y se
las entregó a Josefina.
—Se?or Serrano, mayoría des hierbas de lista son para su tratamiento. Sin embargo, algunos
son para mi madre, que perdió vista. Como resultado, necesito algunas de estas hierbas para
cura —le explicó Jaime a Gonzalo con honestidad.
Teniendo en cuenta que Elena se había quedado ciega de tanto llorar, no sería difícil para Jaime
trata.
Era solo que era incapaz de conseguirs hierbas en su estado actual. Por lo tanto, sintió que
Familia Serrano estaba en una mejor posición para obtenerlos.
A pesar de eso, había dos artículos que a Jaime le preocupaba que los Serrano pudieran tener
problemas para encontrar. Uno de ellos era un pincel de caligrafía que fue encarnado con
espiritualidad después de haber sido utilizado por un erudito famoso durante mucho tiempo.
También podría estar hecho de piel de cualquier animal espiritual.
Aparte de eso, también necesitaba un rosario de cinabrio. Aunque eran artículosunes hoy en día,
el que necesitaba estaba hecho de maderas de árboles antiguos. Combinado con el pincel de
caligrafía espiritualmente dotado, podría curar ceguera de Elena solo untándolo en su ojo.
Aunque había puesto los dos artículos en lista, no estaba optimista de que Familia Serrano los
encontraría. Después de todo, uno solo podría encontrar los artículos con suerte. Además, solo
aquellos que saben podrían saberlo al verlo.